Seguidores

Pages - Menu

sábado, 12 de abril de 2014

Cinco cosas que deberías saber sobre la felicidad

Música para sonreir. Escuchar música alegre no solo aumenta la sensación de felicidad y dibuja una sonrisa en nuestro rostro. También incrementa nuestra capacidad para percibir caras felices alrededor, a veces incluso cuando no hay rostros sonrientes que detectar, tal y como demostraba un estudio de la Universidad de Gronigen publicado en la revista PLoS One. Las canciones tristes, según la investigación, tienen el efecto opuesto.

Felicidad según el género. En primaria, los niños son más felices que las niñas. En concreto, según un estudio de la Universidad de Ulster (Irlanda), solo una cuarta parte de los chicos se sienten felices leyendo, escribiendo y acudiendo a la escuela, mientras que el 44% se describen como "completamente felices" realizando estas mismas actividades. Sin embargo, al final de nuestras vidas las mujeres se sienten más infelices y descontentas con los logros alcanzados. Concretamente, las mujeres son más felices hasta los 47 años de edad, y a partir de ese momento los hombres les toman el relevo, según publicaba Anke Plagnol, de la Universidad de Cambridge, en la revista Journal of Happiness Studies. 

A más televisión, menos felicidad. Lo que haces en tu tiempo libre define cómo de feliz eres. Un estudio de la Universidad de Maryland basado en datos de tres décadas demostró que las personas felices suelen pasar implicarse más en actividades sociales, dedican más tiempo a leer el periódico y acuden más a las urnas a la hora de votar que las personas infelices. Estas últimas, sin embargo, dedican la mayor parte de su tiempo a ver la televisión. 

Experiencias nuevas. Un estudio estadounidense dado a conocer en Personality and Social Psychology Bulletin desvelaba que para mantener un estado permanente de felicidad hacen falta dos cosas: tener experiencias nuevas que supongan cambios positivos y apreciar lo que tenemos en lugar de desear muchas cosas. Dicho de otro modo, la variedad es "la salsa de la vida", y la felicidad no consiste tanto en obtener lo que uno desea sino en valorar lo que se tiene. 

Ser feliz alarga la vida. Según un análisis publicado en la revista Journal of Happiness Studies a partir de 30 estudios, la felicidad prolonga la existencia de las personas sanas porque evita que caigamos enfermos. Los investigadores lo atribuyen, por un lado, a que la infelicidad crónica causa estrés y altera el funcionamiento del sistema inmune, y por otra parte a que cuando nos sentimos felices somos más propensos a escoger un estilo de vida saludables. Una investigación de la Universidad de Nebraska realizada con 10.000 adultos también confirmaba que las personas felices y satisfechas con su vida gozan de mayor salud y padecen menos enfermedades crónicas.

miércoles, 9 de abril de 2014

¿Quieres que tu cerebro crezca? Medita

Si queremos desarrollar músculos más grandes y huesos más fuertes existen cientos de ejercicios y suplementos dietéticos que nos ayudan a lograr nuestro objetivo. ¿Pero qué sucede si lo que pretendemos es aumentar el tamaño de nuestro cerebro? Científicos de la Universidad de California (UCLA) acaban de demostrar que también es posible recurriendo a la meditación. 

Para llegar a esta conclusión analizaron el cerebro de 44 sujetos, la mitad de los cuales llevaba entre 5 y 46 años practicando la meditación de 10 a 90 minutos diarios. El resto nunca había meditado. Comparando los "retratos" de sus cerebros obtenidas mediante resonancia magnética de alta resolución en tres dimensiones, la investigadora Eileen Luders y su equipo han demostrado que las personas que llevan varios años meditando tienen ciertas regiones del cerebro más grandes que el resto de la población, en concreto el hipocampo y las áreas de corteza orbitofrontal, el tálamo, y el giro temporal inferior. Estas regiones juegan un importante papel en la regulación de las emociones. "Todos sabemos que las personas que practican la meditación tienen una habilidad especial para cultivar emociones positivas y mantener estabilidad emocional", asegura Luders en la revista NeuroImage. El nuevo estudio, añade, confirma que existen "diferencias en la anatomía cerebral que explican estas habilidades".

Lo que aún no está claro es cómo se traducen estas diferencias a nivel microscópico. En otras palabras, si en las zonas con aumento de tamaño existe un mayor número de neuronas, o neuronas de más tamaño o una red de conexiones neuronales diferente. Averiguarlo será el siguiente reto, adelanta Luders.