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sábado, 29 de marzo de 2014

la vida no tiene por que ser fácil....



moraleja de la tia calleja.


cada persona tiene mi lado que merece.


9 maneras para tener una buena salud

La suma de estos pequeños esfuerzos puede hacer la diferencia en tu calidad de vida.

Buscar una buena salud es mucho más fácil de lo que parece. Es la suma de pequeños esfuerzos, de algunos cambios en el estilo de vida, de mirar con otros ojos hábitos que parecen inalcanzables. No se trata de amanecer un día convencido de aplicar todos los consejos de un golpe. Quizá sea más efectivo empezar por los más urgentes, o por los que más nos agradan y luego, ejercitar la voluntad.

1.- Calcula tu edad real
¿Sabes cuántos años tiene tu cuerpo? El sitio de internet realage.com ofrece un test para calcular la edad real de una persona, es decir, la edad biológica que verdaderamente tiene nuestro cuerpo (basada en el uso y cuidado que le hemos dado) y no la que dice el acta de nacimiento. Hoy es un buen día para empezar a ser más joven. 

2.- Respira aire puro 
Más de la mitad de las personas que fuman actualmente (unos 650 millones) morirán eventualmente a causa del tabaco. Dejar de fumar es uno de los logros más grandes que puedes aquilatar en el terreno de la salud.
Sin embargo, sólo un 2% de los adictos puede dejarlo sin ayuda. La cifra sube a 80 si se recibe ayuda integral (por ejemplo, en una clínica de adicciones). Dejarlo brinda una sensación de libertad que no se compara con nada.

3.- Quítate un par de años 
Comiendo frutas, verduras y cereales. Ingerir entre 25 y 40 gramos de fibra diarios es sencillo y tiene enormes repercusiones en tu salud (actual y futura): funciona como una protección contra la diabetes, el estreñimiento, regula tus ciclos digestivos, entre otros beneficios. Si lo vuelves un hábito, puedes llegar a sentirte hasta 2.5 años más joven.

4.- Trabaja... en un hobby 
México ocupa el sitio número 19 en la lista de los países más estresados del mundo y el segundo lugar en Latinoamérica. Los síntomas del estrés: ansiedad, miedo, irritabilidad, taquicardia, dolores de cabeza, cuello o espalda. Se recomienda, además de tomar todo con más calma, tener un hobby muy distinto al trabajo.

5.- Mantente en movimiento 
Media hora de caminata diaria basta para prevenir enfermedades cardiovasculares, diabetes, glaucoma (caminar reduce la presión ocular), quemar calorías, sentirse mejor con uno mismo… y ganar años de vida. Un cálculo realizado por The Washington Post, basado en estudios publicados por la revista Archives of Internal Medicine, demostró que una caminata de media hora diaria, durante 12 años, es capaz de alargar 1.3 años la vida de una persona.

6.- Larga vida a tu corazón 
Embolias y paros cardiacos pueden ser ocasionados por la hipertensión. Según el College of Family Physicians of Canada, para conservar en buen estado nuestra red vascular es necesario: mantener un índice de masa corporal debajo de los 25, limitar el consumo de sodio (sal) y alcohol, evitar la grasa y el colesterol. Después de cumplir los 18, es recomendable medirse la presión al menos una vez cada dos años.

7.- Administra tus latidos 
De la mano de una buena alimentación se encuentra la actividad deportiva. El objetivo es aumentar la actividad cardiaca, basados en el Target Heart Rate (THR). Según la Universidad de Pardue, nuestros órganos y músculos responden dependiendo de la demanda. Una actividad física periódica provoca mayor oxigenación, una mejor labor cardiovascular y un mayor consumo de calorías. Para obtener nuestro máximo THR se toma como cifra inicial 220, luego se le resta nuestra edad. Esa cifra se multiplica por .60 y por .85. Ése es el rango de latidos por minuto óptimo para ejercitarse.

8.- Cuida tu salud mental 
La Asociación Nacional de Salud Mental y el National Council for Community Behavioral Healthcare, ambas instituciones estadounidenses, recomiendan, en primer lugar, aprender a cuidar la autoestima (evitar la autocrítica excesiva, fomentar el respeto y la amabilidad, aprender a poner límites); practicar ejercicios de meditación; poner siempre en perspectiva los problemas; evitar la monotonía. Todo esto para llevar una vida más tranquila y en equilibrio.

9.- Ponle “nombre” al sentimiento 
Estudios llevados a cabo en la Universidad de California demuestran lo que la mayoría de las mujeres han sabido desde siempre: hablar de nuestros sentimientos es bueno y liberador: ya sea con amigos, familiares, psicólogo, incluso empezar un diario, el chiste es verbalizar los sentimientos. “Nombrar nuestros sentimientos, ponerles ‘etiqueta’, por así decirlo, tiene efectos terapéuticos en el cerebro –explica el psicólogo Matthew D. Lieberman, académico de la UCLA y encargado de conducir la investigación–. Desactiva el trabajo de la amígdala que frente a sentimientos negativos detona una cascada de reacciones químicas”. La verbalización automáticamente lleva el proceso emocional a una zona del cerebro asociado al procesamiento lingüístico de las emociones (sin reacciones instintivas secundarias).

jueves, 27 de marzo de 2014

4 riesgos de un mal sueño

Cada hora que no duermas aumenta hasta en 33% los kilos de más en tu cuerpo.

Diversos estudios confirman que dormir poco y mal puede provocar el desarrollo de obesidad y diabetes, entre otros trastornos, alrtaron en un artículo publicado en el National Heart Lung and Blood Institute de Estados Unidos.

El estudio titulado "What are Sleep Deprivation and Deficiency" advierte que la deficiencia del sueño está relacionada con problemas crónicos como enfermedades cardiovasculares y de riñón, diabetes, obesidad, depresión, entre muchos otros.

En su libro, Internal Time: Chronotypes, Social Jet Lag and Why You’re so Tired, Till Roenneberg, cronobiólogo de la Universidad Ludwig-Maximilian en Munich, utiliza el término “jet lag social” para referirse al desfase que suele existir entre el reloj interno del organismo y el reloj social o externo.

En otras palabras, aunque la persona físicamente necesite dormir más, sus obligaciones se lo impiden. El resultado, según explica, es que:

Dos terceras partes de la gente normal duerme alrededor de una hora menos de lo que su cuerpo necesita.”

Lo cierto es que este fenómeno puede tener serias consecuencias sobre la salud. Según diversos estudios epidemiológicos, la falta de sueño incrementa el riesgo de problemas metabólicos, así como el desarrollo de diabetes y obesidad, así lo confirmó un reciente estudio llevado a cabo por el doctor Orfeo Buxton, investigador de la Escuela de Medicina de Harvard, el cual concluyó que la falta de sueño o un horario desorganizado para dormir puede provocar un caos metabólico en el organismo.

En efecto, tras restringir el sueño de 21 individuos sanos durante tres semanas a 5.6 horas diarias, el equipo dirigido por Buxton observó una serie de cambios fisiológicos dañinos para la salud:

1.     La falta crónica de sueño y la alteración del ciclo circadiano provocó un descenso de 32% en la secreción de insulina y un incremento en los niveles de glucosa.

2.     Las concentraciones de cortisol (hormona del estrés) también se elevaron considerablemente.

3.     Los niveles de leptina (hormona que promueve la saciedad) disminuyeron, mientras que los de grelina (que favorece el apetito) aumentaron.

4.     La velocidad del metabolismo disminuyó en un 8%, lo cual podría traducirse en la ganancia de cinco kilos al año cuando menos, con el consecuente riesgo de desarrollar diabetes.

Buxton concluye que tanto la falta de sueño como la alteración de hábitos al dormir son dos factores directamente asociados con la aparición del sobrepeso y la obesidad.

Por su parte, Roenneberg advierte que los índices de obesidad pueden aumentar hasta en 33% por cada hora de falta de sueño, por lo cual enfatiza la importancia de establecer un horario adecuado para dormir, que garantice horas suficientes de sueño, así como de practicar hábitos estables para regularizar los ciclos circadianos y obtener así, el descanso que requiere el organismo